Mis juguetes de la infancia
Nací en el 94, en pleno auge del mundo de los juguetes, cuando se fabricaban para durar y durar décadas... En esta ocasion os voy a hacer una larga lista de los juguetes que formaron parte de mi infancia.. Habrá algunos heredados de los 80, otros de finales de los 90 e incluso algunos de principios de los 2000.
En el número 1 tenemos a los famosísimos Micromachines, coches y escenarios a escala 1:152, generalmente estas miniaturas estaban basadas en vehículos reales como coches y camiones... después se aventuraron con tanques y aviones y por último empezaron a comercializar miniaturas de Star wars.
En segundo lugar tenemos el castillo de Casper... Al parecer uno de los regalos más deseados por los críos en aquel entonces o al menos eso leo por internet, me imagino que seré afortunado por haber podido disfrutar de el, por que tengo muy buenos recuerdos con aquellos pequeños fantasmas y las risas que me daban las múltiples trampas que ocultaban los recovecos de la mansión. Además (y de esto me he acordado una vez ya terminado el artículo) una de sus torres era una linterna con murcielagitos pintados, un inventazo vamos.
Después tenemos a la inolvidable Pokedex en sus múltiples formatos, recuerdo haber jugado con la doradita que era un poco más moderna y por supuesto con la roja, la clásica de siempre con la que Ash apuntaba a todos los bichos para saber lo que coño eran.
Continuando con los Pokebichos tenemos la consola Pokebola. Un recuerdo efimero y que pasa pasa desapercibido... Tengo muy pocos recuerdos de ella, lo que más me llamaba la atención es que podías conectar una segunda pokeboll a través de uno de los laterales y podías intercambiar y luchar contra otros entrenadores (O así lo recuerdo).
De la Gameboy no hay mucho de lo que hablar, todos la conocemos, la mejor consola del mundo sin lugar a dudas. Tenía periféricos a montón, conectividad con el resto de consolas y además en el mercadillo de la ciudad siempre tenías la posibilidad de comprarte un par de multicartuchos con los que aprender chino jugando a sus roms mal configuradas.
Los Action-man también eran cojonudos, simples, sin parafernalias, muñecos musculosos con ropa intercambiable y un montón de coches para pelear y darte golpes durante cientos de horas sin que los muñecos sufrieran ni un solo rasguño.
Que os voy a contar de los gogos... aquellos muñecos de plástico duro que en el patio te rebotaban infortuitamente en la cara y te saltaban algún diente o te hacían un morado. Creo que se compraban en los quioskos, ya no lo recuerdo bien, pero si tengo la certeza de haberlos coleccionado y disfrutado un montón.
En mi casa el Furby no pegó muy fuerte, pero si que teníamos uno, mi hermano concretamente, era un bicho muy extraño (el furby) y además siniestro de cojones. En algunas ocasiones, mientras dormias se podía escuchar con una voz tétrica y desconcertante... "Haaaaaambre"
Uno de los pocos juguetes de mi época que se siguen comercializando son los Playmobil, muñequitos del tamaño de un dedo con infinidad de accesorios, vehículos, animales y edificios. Un sacacuartos en toda regla... aunque en mi familia se llevaba mucho eso de heredar, por lo que actualmente tengo playmobil de los años 70 como nuevos que los está utilizando mi hijo para simular accidentes con su flamante ambulancia.
Os vais a reir... y mucho... pero para mi de pequeño ir al MCdonals era como hacer un viaje de verano... Recuerdo que las hamburguesas me sabían a gloria, las patatas se me quedaban escasas y la cocacola no era de "refill", así que si la bebías muy rápido te tenías que joder el resto de la comida. Pero sin duda, el mejor recuerdo que tengo de ir a esta reconocida cadena de comida rápida eran sus juguetes. Que por aquél entonces eran maravillosos y especiales.
Aludiendo también a mis historias de abuelo cebolleta de los 90 también quiero hacer mención a los juguetes que venían dentro de los huevos Kinder, que eran mucho más agradables que los de ahora y te incitaban a coleccionar todos los artículos que los huevos portaban en su interior.
No recuerdo haber tenido muchas, quizás dos o tres, hablamos de las pulgas saltarínas o Tico tacos, una especie de habas con un trozo de metal pesado en su interior que oscilaba de un lado para otro incluso cuando teníamos el haba quieto en la mano... Si lo llevabas a clase eras el puto amo y dejabas a todo el mundo boquiabierto.
Ya llegando a la adolescencia de la que nunca he salido, me encontré con Hamtaro, una serie de un hamstercillo travieso que llenó las tiendas de juguetes de Merchandasing que hizo que yo y mi hermano nos volviéramos locos por coleccionar a estos personajes.
Y dejo para lo último lo que más llenó mi corazoncito en mi infancia... Los Tazos... concretamente los Tazos de Pokemon... que fantasía y que maravillosidad de invento. Un cacho de cartón endurecido con la imagen de nuestros poke-monstruos favoritos. Nadie y repito, nadie en el patio del colegio de los 3 barrios colindantes al mío tenía ni idea de como se jugaba con ellos. Simplemente se coleccionaban, se atesoraban y de vez en cuando se jugaban partidas con normas inventadas en las que generalmente la dinámica era tirar con mucha fuerza un tazo contra otro y quien consiguiera voltear al rival se ganaba su Tazo. Una maravilla (Creo que nunca gané ninguna partida)
En el número 1 tenemos a los famosísimos Micromachines, coches y escenarios a escala 1:152, generalmente estas miniaturas estaban basadas en vehículos reales como coches y camiones... después se aventuraron con tanques y aviones y por último empezaron a comercializar miniaturas de Star wars.
En segundo lugar tenemos el castillo de Casper... Al parecer uno de los regalos más deseados por los críos en aquel entonces o al menos eso leo por internet, me imagino que seré afortunado por haber podido disfrutar de el, por que tengo muy buenos recuerdos con aquellos pequeños fantasmas y las risas que me daban las múltiples trampas que ocultaban los recovecos de la mansión. Además (y de esto me he acordado una vez ya terminado el artículo) una de sus torres era una linterna con murcielagitos pintados, un inventazo vamos.
Después tenemos a la inolvidable Pokedex en sus múltiples formatos, recuerdo haber jugado con la doradita que era un poco más moderna y por supuesto con la roja, la clásica de siempre con la que Ash apuntaba a todos los bichos para saber lo que coño eran.
Continuando con los Pokebichos tenemos la consola Pokebola. Un recuerdo efimero y que pasa pasa desapercibido... Tengo muy pocos recuerdos de ella, lo que más me llamaba la atención es que podías conectar una segunda pokeboll a través de uno de los laterales y podías intercambiar y luchar contra otros entrenadores (O así lo recuerdo).
Los Action-man también eran cojonudos, simples, sin parafernalias, muñecos musculosos con ropa intercambiable y un montón de coches para pelear y darte golpes durante cientos de horas sin que los muñecos sufrieran ni un solo rasguño.
Que os voy a contar de los gogos... aquellos muñecos de plástico duro que en el patio te rebotaban infortuitamente en la cara y te saltaban algún diente o te hacían un morado. Creo que se compraban en los quioskos, ya no lo recuerdo bien, pero si tengo la certeza de haberlos coleccionado y disfrutado un montón.
En mi casa el Furby no pegó muy fuerte, pero si que teníamos uno, mi hermano concretamente, era un bicho muy extraño (el furby) y además siniestro de cojones. En algunas ocasiones, mientras dormias se podía escuchar con una voz tétrica y desconcertante... "Haaaaaambre"
Uno de los pocos juguetes de mi época que se siguen comercializando son los Playmobil, muñequitos del tamaño de un dedo con infinidad de accesorios, vehículos, animales y edificios. Un sacacuartos en toda regla... aunque en mi familia se llevaba mucho eso de heredar, por lo que actualmente tengo playmobil de los años 70 como nuevos que los está utilizando mi hijo para simular accidentes con su flamante ambulancia.
Os vais a reir... y mucho... pero para mi de pequeño ir al MCdonals era como hacer un viaje de verano... Recuerdo que las hamburguesas me sabían a gloria, las patatas se me quedaban escasas y la cocacola no era de "refill", así que si la bebías muy rápido te tenías que joder el resto de la comida. Pero sin duda, el mejor recuerdo que tengo de ir a esta reconocida cadena de comida rápida eran sus juguetes. Que por aquél entonces eran maravillosos y especiales.
Aludiendo también a mis historias de abuelo cebolleta de los 90 también quiero hacer mención a los juguetes que venían dentro de los huevos Kinder, que eran mucho más agradables que los de ahora y te incitaban a coleccionar todos los artículos que los huevos portaban en su interior.
No recuerdo haber tenido muchas, quizás dos o tres, hablamos de las pulgas saltarínas o Tico tacos, una especie de habas con un trozo de metal pesado en su interior que oscilaba de un lado para otro incluso cuando teníamos el haba quieto en la mano... Si lo llevabas a clase eras el puto amo y dejabas a todo el mundo boquiabierto.
Ya llegando a la adolescencia de la que nunca he salido, me encontré con Hamtaro, una serie de un hamstercillo travieso que llenó las tiendas de juguetes de Merchandasing que hizo que yo y mi hermano nos volviéramos locos por coleccionar a estos personajes.
Y dejo para lo último lo que más llenó mi corazoncito en mi infancia... Los Tazos... concretamente los Tazos de Pokemon... que fantasía y que maravillosidad de invento. Un cacho de cartón endurecido con la imagen de nuestros poke-monstruos favoritos. Nadie y repito, nadie en el patio del colegio de los 3 barrios colindantes al mío tenía ni idea de como se jugaba con ellos. Simplemente se coleccionaban, se atesoraban y de vez en cuando se jugaban partidas con normas inventadas en las que generalmente la dinámica era tirar con mucha fuerza un tazo contra otro y quien consiguiera voltear al rival se ganaba su Tazo. Una maravilla (Creo que nunca gané ninguna partida)
Importante destacar que las fotografías de este artículo no son de mi propiedad y se han usado con fines didácticos e ilustrativos, la gran mayoría son de milanuncios o todocolección.
¡No olvides compartir en los comentarios cuales fueron tus juguetes favoritos de la infancia! Seguro que a los demás nos suenan y así podremos disfrutar de un bonito momento de nostalgia más!














Comentarios
Publicar un comentario